Cuando Moisés contempló la gran visión de la zarza ardiente, su vida fue transformada de manera poderosa cuando nosotros nacimos llegamos al mundo desnudos y frágiles. Que yo recuerde, no nací siendo un campeón o un líder y sé que tú, Tampoco. Necesite tanto de mis padres, que ahora descubro que fui siempre un malagradecido; ellos me estaban informando y yo creía que ya estaba formado. Que duro fue para mi entender. Que tonto fui al creerme sabio. Ellos me estaban informando y yo creía que ya estaba formado. Que duro fue para mi entender. Que tonto fui al creerme sabio.